Latest News

A 37 años de la muerte de monseñor Romero el magnicidio sigue impune

A 37 años del asesinato del arzobispo de San Salvador, monseñor Óscar Arnulfo Romero, el crimen continúa en la impunidad y los autores materiales e intelectuales siguen gozando de la protección del sistema judicial del país.

Un francotirador asesinó a Romero de un solo disparo al corazón la tarde del 24 de marzo de 1980, casi cuatro años después de haber sido nombrado arzobispo de San Salvador por el Papa Pablo VI. Romero se desplomó al piso del altar de la capilla Divina Providencia, donde esa tarde ofrecía misa.

En mayo de 2015 el Vaticano declaró Beato a monseñor Romero y ahora está en curso el proceso para su canonización, con lo cual Romero se convertiría en el primer santo de El Salvador, debido a su martirio y compromiso con la fe.

Una ley de amnistía aprobada luego de la firma de los Acuerdos de Paz de 1992, que pusieron fin a la guerra civil de El Salvador, bloqueó por más de dos décadas toda posibilidad de promover una verdadera investigación del caso.

Pero el año pasado, la Sala Constitucional declaró inconstitucional la Ley de Amnistía y habilitó la investigación de los casos ejemplares ocurridos en el marco de la guerra civil (1980-1992), investigados por la Comisión de la Verdad que se creó a instancia de Naciones Unidas luego del conflicto. Uno de los casos ejemplares que se investigó fue precisamente el asesinato de Romero.

La Comisión de la Verdad estableció que el autor intelectual del asesinato de Romero fue el exmayor del ejército Roberto D,Aubuisson,  fundador del partido ARENA y acusado por años de haber dirigido escuadrones de la muerte de la ultraderecha, que asesinaron muchos líderes opositores y a personas consideradas con vínculos a la izquierda y la insurgencia.

D,Aubuisson murió el 20 de febrero de 1992, de un cáncer en la garganta y en vida siempre rechazó haber sido el autor intelectual del crimen de Romero. El expresidente José Napoleón Duarte (1984-1989), sin embargo, lo señaló como el responsable del magnicidio y de haber ordenado el crimen.

Las investigaciones iniciales del caso fueron diligenciadas por el Juzgado Cuarto de lo Penal en el año 1980,  el expediente consta de 13 piezas y el único acusado del asesinato fue  el Capitán Álvaro  Saravia, a quien presuntamente le encontraron una libreta con apuntes relacionados al crimen. Pero no hubo sentenciados, incluso D,Aubuisson murió sin poner un pie en los tribunales por el caso que se le imputaba por parte de organismos defensores de Derechos Humanos.

El juez Cuarto de Instrucción Rigoberto Chicas, admitió la tarde anterior la solicitud para la reapertura del proceso penal para esclarecer el asesinato de Romero, cometido el 24 de marzo de 1980, hace exactamente 37 años.

La solicitud fue presentada en horas de la mañana del jueves, en vísperas del 37 aniversario de su muerte, por el esquipo de abogados de Tutela Legal del Arzobispado “Dra. María Julia Hernández” y la Concertación Monseñor Romero. Pocas horas más tarde el Juez Cuarto de Instrucción admitió la petición.

La solicitud de los peticionarios está amparada  en  la derogatoria  de la Ley de Amnistía, emitida por la Sala de lo Constitucional, el 13 de julio de 2016.

Los abogados demandantes pretenden que se reabra el proceso penal contra los responsables intelectuales, materiales y cómplices del magnicidio, considerado un crimen de lesa humanidad, porque se causó un daño moral al mundo entero con dicho crimen.

Los abogados de Tutela Legal aclararon que con la reapertura del caso no buscan venganza, sino que el pueblo salvadoreño conozca la verdad. “Anulada la amnistía el caso queda abierto, pero el caso se abrió antes de 1998 con el anterior Código por eso se aplica el  de 1973 donde la dirección del proceso la lleva el tribunal”, dijo el director de Tutela Legal, Ovidio Mauricio.

BOLETÍN DE NOTICIAS

No te pierdas ninguna noticia, suscríbete