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La coartada del asesino de Karla Turcios, descubierta por las cámaras de vídeo vigilancia y dos celulares

El pasado sábado 14 de abril, Mario Alberto Huezo Portillo nunca fue al parque a jugar con su pequeño hijo, como aseguró a las autoridades. Entre las 10:00 de la mañana y las 12:00 del mediodía estuvo en la casa donde residía y presuntamente asesinó a su pareja, la periodista Karla Turcios, quien trabajaba para La Prensa Gráfica.

El examen forense estableció que Turcios, de 32 años y madre de un hijo que procreó con Huezo Portillo, murió estrangulada. Tras asesinarla, su compañero de vida viajó 90 kilómetros, hasta Santa Rosa Guachipilín, en el departamento de Santa Ana, para lanzar su cadáver a una orilla de la carretera Longitudinal del Norte. Su pequeño hijo lo presenció todo, pues iba en el asiento trasero del carro.

Las autoridades, tanto la Policía Nacional Civil (PNC), como la sede de la Fiscalía General de la República de Santa Ana, han logrado descubrir en poco más de una semana de investigaciones, una suerte de cadena de mentiras contadas por el presunto asesino de la periodista. Cámaras de vídeo vigilancia y la geolocalización de dos teléfonos celulares, uno del presunto asesino y el otro de la víctima, lo han descubierto todo, al registrar los movimientos de Huezo Portillo desde su recorrido en San Salvador y luego por la carretera Troncal del Norte, hasta el lugar donde fue encontrado el cuerpo sin vida de la comunicadora.

Las sospechas iniciales de los investigadores de la PNC y la Fiscalía han sido confirmadas: la periodista fue asesinada por su pareja. Los investigadores ahora no tienen ninguna duda de que Portillo es el asesino de Turcios.

Ayer lunes, poco después de las 7:00 de la noche, Huezo Portillo fue capturado por la policía en el hotel Intercontinental, frente a Metrocentro, en San Salvador, acusado de feminicidio agravado.

Según la investigación de las autoridades, la serie de declaraciones brindadas por Huezo, desde el momento de llegar a interponer la denuncia de la desaparición de Turcios, al regresar de lanzar su cuerpo a la Calle, hasta las versiones que dio a la prensa, “nos llevaron a comprender que muy probablemente esta persona estaba detrás del asesinato de Karla”, ha dicho este martes el fiscal especializado Max Muñoz.

“La hipótesis fue tomando fuerza y dirigimos la investigación tratando de recolectar toda la información posible de todas las cámaras de vídeo vigilancia que están en el gran San Salvador. Y eso nos apunta a que este señor, Mario Alberto Huezo Portillo, ese día y posterior al asesinato de ella, sale con rumbo a la troncal del norte buscando Chalatenango, desviándose al municipio de Santa Rosa Guachipilín y él mismo libera al cuerpo. Esto lo sabemos puesto que hay una serie de cámaras donde se puede ver el vehículo que manejaba Mario Alberto Huezo”, añadió el fiscal Muñoz.

En algunas de las imágenes hasta se puede ver perfectamente el número de placas del carro conducido por Huezo. Además, la bitácora de los teléfonos de Huezo Portillo y su víctima, confirman la presencia del homicida en el lugar del hallazgo del cadáver.

El presunto homicida no solo mintió en su declaración a las autoridades, cuando dijo que llevó a su hijo al parque aquel fatídico sábado. Tampoco es cierto que dejó a Karla en su casa aún dormida y que recibió un supuesto panfleto con amenazas. Sin una explicación coherente mostró otro papel similar en la fiscalía de Santa Ana, además del que ya había entregado en San Salvador.

La cadena de mentiras de Mario Alberto Huezo Portillo comenzó, incluso, desde la misma noche del viernes 13 de abril que fue por Karla Turcios a La Prensa Gráfica. Las horas y sus movimientos no coinciden con los registros de la geolocalización de su celular.

La cronología de los hechos según la investigación de las autoridades:

Sábado 14 de abril.

– “El teléfono utilizado por la víctima y el portado por Mario Huezo se activan simultáneamente el sábado en la casa, toda la mañana estuvieron ahí”, en la colonia Costa Rica. Karla Turcios fue asesinada entre las 10:00 de la mañana del sábado y las 12:00 del mediodía.

– 12:08 del mediodía del sábado: “El desplazamiento de los dos teléfonos comienza en la colonia Costa Rica. Esos teléfonos van juntos y se van activando (en las antenas telefónicas). “Hemos ubicado que el vehículo que estaba en poder de él se va con rumbo hacia San Salvador, pasa cerca de la gasolinera que él (Huezo) aduce (que pasó a comprar agua), pero no llega a la gasolinera, sale de la zona del centro (de San Salvador) y toma rumbo a la Troncal del Norte”. La conexión de los celulares fue registrada en las antenas de la Troncal del Norte (12:54 p.m.), en Santa Teresa Las Flores (1:00 p.m.), en Guazapa (1:12 p.m.), en La Cabaña (1:24 p.m.) y en Nueva Concepción (1:55 p.m.).

– La última cámara de videovigilancia los detecta en el desvío de Amayo, “prácticamente en Chalatenango”, donde Huezo toma rumbo hacia la carretera Longitudinal del Norte, donde fue encontrado el cadáver de Turcios.

– Llegan al punto de la carretera Longitudinal del Norte en el cantón Palo Galán, del municipio de Santa Rosa Guachipilín en Santa Ana. Huezo tarda 8 minutos en el lugar y se va.

– De regreso, por la misma ruta, unos siete kilómetros después de haber dejado el cadáver, el celular de Turcios es tirado en la carretera.

–  Las cámaras y las antenas telefónicas evidencian que Huezo tomó el mismo recorrido para regresar a la vivienda en la colonia Costa Rica. Las cámaras logran ver la silueta de un niño en el asiento del copiloto. Este sería el hijo de la pareja. La camisa que utilizaba el niño fue recuperada como evidencia en la vivienda de la familia.

– 3:55 p.m.: Huezo llega a la vivienda y a las 4:11 p.m. comienza a hacer llamadas al teléfono de Turcios.

– A eso de las 4:00 de la tarde del sábado una persona dio aviso a la PNC sobre un cadáver encontrado en la carretera Longitudinal del Norte. Es el de Turcios. La escena fue procesada alrededor de las 6:00 de la tarde y fue llevada al Instituto de Medicina Legal (IML) sin identificar.

– sábado en la noche: Huezo dice haber encontrado una nota amenazante en la cochera de la vivienda: “Adios a su hija lic p-rro”.

Domingo 15

– Huezo interpone la denuncia por la desaparición de Turcios y entrega la nota encontrada en su vivienda (“Adios a su hija lic p-rro”). “Él insistía mucho en esa amenaza”, dijo el fiscal Douglas Meléndez.

– La PNC le muestra a Huezo fotografías del cadáver de Turcios para saber si sus características coinciden. El fiscal dijo que “había una negatividad del señor Mario Huezo de identificar las fotografías”. Esto hizo que se comenzara a sospechar de él.

– Tras identificar a Turcios en las fotos, se va hacia el IML en Santa Ana para hacer el reconocimiento. “Cuando él se hace presente a la morgue en Santa Ana, ocurrió un suceso que sí nos confirmó que teníamos que seguir la investigación en contra de él (…) Estando ahí le piden el DUI, él, con una actividad nerviosa, y cuando se empieza a sacar el DUI, se mete la mano a la bolsa, se le cae un papel doblado en 8 partes”. Dijo Meléndez. Se trataba de una segunda nota similar a la que ya había entregado a la PNC. “El investigador le pregunta: ‘¿qué es eso?’ y él (Turcios) dice: ‘es el anónimo’ (la nota encontrada)”.

– La Fiscalía corrobora con la PNC que ya tenían en custodia el primer anónimo. “Cuando cruzamos los anónimos, resulta que era el segundo. La única diferencia que tenía era una letra de más, una letra “a”, dijo Meléndez. “No supo dar explicación”.

– En la tarde: El teléfono de Turcios comienza a ser detectado por las antenas telefónicas.

Lunes 16:

-“Ocurre que el teléfono se deja de activar (el domingo), y ahí por el lunes y martes se vuelve a activar en Nueva Concepción”, dijo Meléndez. Al teléfono se le colocó un nuevo chip, comprado con el DUI de una mujer. Las autoridades lo localizaron e incautaron el aparato a un hombre, quien tiene relación con la mujer que compró el chip.

– Ese día en la mañana fue encontrado el DUI de Turcios en la avenida Cuscatlán y el bulevar Venezuela. El hallazgo lo hizo un ciudadano, quien entregó el documento a la PNC al mediodía del lunes.

Lunes 23:
– La captura de Huezo tuvo lugar a eso de las 7:00 de la noche. “Concretamos suficientes elementos de prueba y consideramos que había suficientes indicios para girar la orden de captura”, dijo Meléndez. La pareja de Turcios fue capturado “en un hotel capitalino en la zona de metrocentro, acompañado de otras personas y también del hijo menor”.

– En la madrugada se practicó un registro en la casa de la pareja. “Teníamos información que podíamos encontrar alguna evidencia. Se hizo la inspección y encontramos alguna evidencia”, detalló Meléndez. Durante este registro habría sido encontrada la camisa que usaba el niño que viajaba con Huezo y que fue captado en las cámaras durante el trayecto de regreso, luego de que el cadáver de Turcios fue abandonado.

El fiscal explicó que la investigación descartó por completo la veracidad de las declaraciones que Huezo dio sobre lo ocurrido. “Comenzamos a sospechar porque vimos que la escena del delito en la casa no coincidía, no había violencia ni en puertas ni en ventanas. No había violencia interior, cosas tiradas y otro tipo de cosas irregulares en un hogar”, dijo el fiscal.

“Él estaba mintiendo, cambiando versiones. Él dice que se retira a eso de las 12:30 de la colonia Costa Rica el sábado con el menor de edad y que regresa en la tarde. Dice que fue a una gasolinera a comprar agua y después se fue a un parque. Corroboramos que en esa gasolinera que él dice, no llegó. Empieza a manifestar que fue a un parque, pero cambia de versión. En el tema del parque primero da a entender que es parque de la colonia, luego que en San Miguelito y después que en el parque Bicentenario. Verificamos cámaras y él no ingresa al parque”, expuso Meléndez. “Empezamos a darle seguimiento a la versión de él y no coincidían muchas cosas”, agregó.

Las razones del macabro asesinato aún no han sido establecidas, pero el director de la PNC, el comisionado Howard Cotto, no descarta que se trate de un crimen pasional, aunque esa parte de las pesquisas continúa.

Todo lo que Huezo Portillo dijo a los periodistas en la Funeraria La Auxiliadora, ante el ataúd de Karla Turcios, su pareja, madre de su hijo y víctima al mismo tiempo, fue un montaje que a las autoridades les pareció siempre poco creíble, pero debían demostrarlo.

De confirmarse los resultados de las investigaciones, Huezo Portillo podría purgar 35 años de cárcel.

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