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Padre Tojeira pide “más prudencia” a la embajadora de Estados Unidos, Jean Manes

El ex rector de la Universidad Centroamericana (UCA), José María Tojeira, pidió a la embajadora de Estados Unidos en El Salvador, Jean Manes, “ser más prudente y comprensiva”, luego de su reacción por la frase “Yankee go home” aparecida en letreros viejos pintados en algunas paredes y atribuidas a militantes de la izquierda salvadoreña.

“La embajadora norteamericana debería ser más prudente y comprensiva ante estas frases (Yankee go home), cuando incluso hay un sector significativo de norteamericanos que están diciendo en la práctica “Trump go home”, cuando afirman la incapacidad psicológica del presidente para gobernar los Estados Unidos”, afirmó el sacerdote jesuita en su columna semanal que publica en diario Colatino.

En el artículo, titulado Tolerancia y servicio diplomático, Tojeira dijo que la embajadora norteamericana en El Salvador “ha manifestado su indignación ante un acto en que políticos del FMLN tenían detrás una pancarta con la famosa frase repetida en tantos sitios del mundo: Yankee go home”.

“Cuando los diplomáticos se ponen solemnes suelen dar risa. Hablan de la importancia y la bondad de sus países pomposamente, sin darse cuenta que las historias de las naciones están demasiado marcadas por conflictos y por las debilidades del ser humano. Todos los países tienen cosas y personas magníficas. Pero también historias tristes y con frecuencia abusivas o asesinas. Y más, cuando han sido grandes potencias. Porque las grandes potencias tienen siempre esa tentación de servirse de la ley del más fuerte que indefectiblemente conduce a la brutalidad. Por eso los ditirambos y las pompas acaban dando risa”, señaló en su artículo el ahora director del IDHUCA.

En los últimos días, algunos dirigentes del partido ARENA también han dicho que expresiones como “Yankee go home”, hechas por miembros del FMLN y ahora en el gobierno, no contribuyeron a que la administración norteamericana mantuviera el TPS para casi 200 mil salvadoreños. Se trata de pintas en muros o expresiones hechas hace algunos años, pero que son revividas por políticos del partido de oposición, como la diputada Margarita Escobar.

Tojeira cree que “dado el estilo pomposo y agresivo del “genio” Donald Trump, que incluso toma nota de quiénes no votan como Estados Unidos en las Naciones Unidas (¡viva la democracia internacional!), no es de extrañar que la embajadora (Manes) tienda a encuadrarse en ese estilo”.

“Los diplomáticos, se suele decir, deben medir cuidadosamente su interferencia política en el país en que residen. Es difícil saber si la embajadora norteamericana se ha dado cuenta del peso y la utilización de sus palabras por unos medios de comunicación políticamente muy parcializados. Ya han salido unos cuantos sedicentes analistas, aprovechando el “Yankee go home”, diciendo que si no se renueva el TPS no es porque le falte bondad a Trump, sino por culpa del FMLN. El pobre FMLN que en realidad ha ofendido mucho menos a Trump incluso que algunos de los aliados republicanos del presidente yanqui (por cierto, que así, yanqui, es como se escribe cuando se practica adecuadamente la lengua española)”, apunto el padre Tojeira.

Según el ex rector de la UCA, “el hecho de que algunos políticos del FMLN hayan hablado en alguna ocasión debajo o cerca de una pancarta que pone esas palabras que le molestan a la embajadora no debía ser motivo de rabieta. Los norteamericanos han merecido con demasiada frecuencia que los pueblos les pidan que se vayan, porque tanto algunas de sus compañías transnacionales como sus soldados han intervenido en explotaciones y guerras que no han hecho sino multiplicar odios y pobreza”.

“No siempre son malos los gringos, y entre su gente hay muchas personas extraordinariamente bondadosas, sanamente universalistas y partidarias de la justicia. Pero también han abundado los fanáticos del garrote y de la explotación. Y estos últimos no han faltado en la historia de Centroamérica, desde William Walker a las compañías fruteras, desde el apoyo a Juan Orlando Hernández hasta el tráfico ilegal de armas organizado por Oliver Norton”, recordó Tojeira.

“No es para ofenderse que en una Universidad se encuentre una pancarta que ponga las mencionadas palabritas que ponen nerviosa a la embajadora. Y más cuando los jóvenes de las propias universidades norteamericanas han mantenido luchas contra los abusos de sus propios gobiernos, pidiendo que los yanquis volvieran a casa, por poner un solo caso, saliendo de Vietnam”, agregó.

Tojeira le recordó a la embajadora de Estados Unidos que “La tolerancia y la prudencia son virtudes diplomáticas. Tener amenazados con la expulsión a cerca de 200.000 salvadoreños que en su inmensa mayoría lo que se merecen es la residencia definitiva, no es un timbre de honor ni del presidente Trump ni de Estados Unidos como nación. Que haya en El Salvador “lame-botas” de los yanquis no es un asunto que haya que aprovechar”.

“Somos muchos los que tenemos parientes o amigos en Estados Unidos y conocemos la bondad de la inmensa mayoría del pueblo norteamericano. Otra cosa es que no nos gusten las políticas imperialistas o xenófobas y, cuando sentimos que alguna actitud norteamericana se acerca a eso, digamos el “yanqui vete a casa”. Tiene Ud., señora embajadora, el derecho a tener su propia sensibilidad nacionalista y a expresarse como considere conveniente. Pero también amistosamente le podemos decir que recuerde que es diplomática. Como dicen ustedes: “take it easy”, concluyó Tojeira.

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  • WIL

    Mis respetos Padre Tojeira… muy atinado. Es de agregar también que el contexto en el que se dice la frase “Yankee Go Home”, es mas bien, en estos días, orientado a una política intervencionista y no a los estadounidenses. Nuestro limitado inglés no nos permite escribir en las paredes o pancartas ” We do not like your foreing policy” o “I do not share that abuse over my country” es más fácil decir la frase… Yankee go home”