miércoles 23 de agosto de 2017
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Trump retrocede en acuerdos hacia Cuba; pone nuevas restricciones para viajar y hacer negocios con la isla

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, impuso este viernes limitaciones más duras para los estadunidenses que viajan a Cuba y restricciones para las empresas que hacen negocios con las fuerzas armadas en la isla, y aseguró que con la ayuda de Dios lograremos una Cuba libre pronto.

Así, Trump dio marcha atrás a la política de acercamiento con La Habana que inició su antecesor, Barack Obama. En un discurso ante el exilio cubano de Miami, en el sector conocido como La Pequeña Habana, el mandatario prohibió los viajes a Cuba y hacer negocios en la isla.

Trump anunció las nuevas medidas en el Teatro Manuel Artime, lugar que recibe su nombre del líder de la fracasada invasión de Playa Girón (también llamada Bahía de Cochinos) de 1961, con la que exiliados cubanos intentaron derrocar el gobierno revolucionario de Fidel Castro con el apoyo de Washington.

Este es el más reciente intento de Trump de revertir parte del legado presidencial de Obama. El mandatario republicano ya ha retirado a Estados Unidos de un importante acuerdo internacional sobre el clima y trata de eliminar un programa de ayuda sanitaria de su predecesor.

Cuando Obama anunció el acercamiento en 2014, dijo que los esfuerzos durante décadas para tratar de cambiar las cosas mediante el aislamiento habían fracasado, por lo que era hora de un nuevo enfoque.

Los asesores de Trump sostienen que la nueva política equivale a un apaciguamiento y que no ha conseguido ningún avance de las libertades políticas en Cuba y sí ha beneficiado financieramente a su gobierno.

“Es difícil pensar en una política con menos sentido que la del gobierno anterior –terrible y desencaminada– hacia el régimen de Castro”, dijo Trump en Miami, mencionando la falta de concesiones de La Habana en materia de derechos humanos.

También se opone a las convocatorias en la Organización de Naciones Unidas y en otros foros internacionales que apoyan al Cstado caribeño y piden el fin al asedio estadunidense contra Cuba.

Trump mantuvo sin cambios varias de las iniciativas de Obama, incluyendo la reabierta embajada estadunidense en La Habana, a pesar de que buscó mostrar que estaba cumpliendo con su promesa de campaña de adoptar una postura más dura hacia Cuba, especialmente en derechos humanos. No seguiremos callados ante la opresión comunista, sostuvo ante una pequeña multitud que incluía a Marco Rubio, senador republicano estadunidense y su ex rival como precandidato a la presidencia.

En la isla, los cubanos pudieron escuchar en vivo las palabras de Trump en una inusual transmisión de la cadena de televisión venezolana Telesur.

Estoy cancelando el acuerdo completamente unilateral con Cuba de la administración previa, manifestó Trump en el Teatro Manuel Artime. Hoy anuncio una nueva política como prometí durante la campaña.

Ante la presión de empresas estadunidenses, e incluso de algunos republicanos, para que no vuelva a cero en las relaciones con la isla de gobierno comunista, el mandatario optó por dejar intactos varios de los pasos dados. Sostuvo que no suspenderá los negocios existentes, como uno cerrado bajo el gobierno de Obama por Starwood Hotels Inc, propiedad de Marriott International Inc, para administrar un histórico hotel en La Habana.

La nueva política prohíbe la mayoría de las transacciones comerciales de Estados Unidos con el Grupo de Administración Empresarial (Gaesa) –conglomerado militar involucrado en todos los sectores de la economía–, pero con excepciones, como viajes aéreos y marítimos, según funcionarios estadunidenses, lo que protegerá a aerolíneas y cruceros.

Son cambios importantes que tendrán impacto en la economía cubana cuando entren en vigor dentro de tres meses, una vez que se desarrolle la regulación, y que afectarán también a aerolíneas y otras empresas estadunidenses ligadas al sector de los viajes.

Nuestra nueva política comienza con un estricto cumplimiento de la ley estadunidense, dijo aludiendo al embargo que suavizaron las flexibilizaciones de Obama.

No eliminará tampoco los vuelos comerciales directos de Estados Unidos, pero su política más restrictiva parece desalentar los nuevos nexos económicos.

No queremos que los dólares de Estados Unidos apuntalen un monopolio militar que explota y abusa de los ciudadanos de Cuba, precisó Trump, quien prometió que las sanciones no se levantarán hasta que Cuba libere a los prisioneros políticos y celebre elecciones libres.

En una carta enviada esta semana a la hija mayor y asesora del presidente, Ivanka Trump, 55 emprendedoras cubanas le advirtieron que un retroceso en las relaciones [entre Cuba y Estados Unidos] traería consigo la quiebra de muchos […] negocios privados y el sufrimiento de todas las familias que de ellos dependen.

Cerca de 300 mil estadunidenses visitaron la isla durante los primeros cinco meses de 2017, lo que representa un crecimiento de 145 por ciento respecto al año anterior. En 2016 llegaron a la isla 284 mil 937 visitantes desde Estados Unidos, 74 por ciento más que en 2015. Estas cifras son todavía limitadas en comparación con los 4 millones de turistas que visitaron Cuba el año pasado, pero según el instituto estadunidense Estrategias de Opinión Pública, más de 75 por ciento de los estadunidenses que viajan a la isla se hospedan en casas de renta privadas y 99 por ciento comen en restaurantes privados, llamados popularmente paladares.

El crecimiento de los pequeños negocios privados, autorizados en los últimos años por el gobierno de Raúl Castro, se venía enganchando a la demanda turística, que en parte crecía debido al flujo de turistas estadunidenses. Si controla este flujo y se ralentiza la demanda, los negocios privados serían duramente afectados, explicó Vidal.

Nada indica por el momento que estos efectos pueden ser mitigados por los esfuerzos anunciados por la Casa Blanca de estimular el libre comercio en Cuba.

Una reducción del turismo de Estados Unidos sería claramente un golpe no sólo para los taxis, sino para todos los negocios privados: las casas de rentas, los paladares, declaró Carlos Alberto González, taxista privado de 23 años.

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