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Un sector político de El Salvador parece inclinarse a promover el gobierno de los ricos: José María Tojeira

En una clara alusión a los dos principales aspirantes a la presidencia de El Salvador por el partido ARENA, Juan Carlos Calleja y Javier Simán, el ex rector de la UCA, padre José María Tojeira, dijo que un sector político de El Salvador parece inclinarse a promover el gobierno de los ricos.

“La violencia continúa matando. La pobreza, la desigualdad, la falta de trabajo con salario decente y las endebles redes de protección social mantienen a una alta proporción de nuestra población en la desesperanza. Y frente a ello un sector político de El Salvador parece inclinarse a promover el gobierno de los ricos”, escribió Tojeira en un artículo de opinión publicado en el diario Colatino.

Calleja y Simán pertenecen a las familias más ricas de El Salvador y uno de ellos será el candidato presidencial por el partido ARENA.

“Desde muy temprano el partido ARENA, olvidándose de las elecciones legislativas, comienza su campaña presidencial, despreciando el espíritu de la legislación salvadoreña vigente que pone un término relativamente corto para las campañas presidenciales. Y entre sus precandidatos predominan miembros de familias millonarias. Al menos eso parece al hojear las noticias constantes de los dos periódicos supuestamente más importantes, y dedicados, según ellos, a dar noticias de verdad”, dijo Tojeira.

¿Pueden salvar los ricos a este país nuestro de sus dolores y problemas?, preguntó el sacerdote jesuita, ahora director del Instituto de Derechos Humanos de la UCA (IDHUCA).

“La respuesta puede ser múltiple, y ya sabemos que entre los propios ricos domina la idea de que ellos son casi los únicos que hacen algo por el país. Pero la realidad, si la miramos con ojos abiertos no a las “noticias de verdad” de los periódicos sino a la vida de las grandes mayorías, no parece darles la razón”, opinó Tojeira.

A continuación el artículo completo escrito por el padre Tojeira.

El desorden y la plutocracia

José M. Tojeira

La violencia continúa matando. La pobreza, la desigualdad, la falta de trabajo con salario decente y las endebles redes de protección social mantienen a una alta proporción de nuestra población en la desesperanza. Frente a ello un sector político de El Salvador parece inclinarse a promover el gobierno de los ricos.

Desde muy temprano el partido ARENA, olvidándose de las elecciones legislativas, comienza su campaña presidencial, despreciando el espíritu de la legislación salvadoreña vigente que pone un término relativamente corto para las campañas presidenciales. Y entre sus precandidatos predominan miembros de familias millonarias. Al menos eso parece al hojear las noticias constantes de los dos periódicos supuestamente más importantes, y dedicados, según ellos, a dar noticias de verdad. ¿Pueden salvar los ricos a este país nuestro de sus dolores y problemas? La respuesta puede ser múltiple, y ya sabemos que entre los propios ricos domina la idea de que ellos son casi los únicos que hacen algo por el país. Pero la realidad, si la miramos con ojos abiertos no a las “noticias de verdad” de los periódicos sino a la vida de las grandes mayorías, no parece darles la razón.

Efectivamente, desde la irrupción de las oligarquías cafetaleras hace ya casi siglo y medio, el dominio de los ricos aumentó las desigualdades al mismo tiempo que la marginación y la pobreza de muchos. Cuando aceptaron reformas fue para refundar una sociedad dividida en gente con más derechos y personas con menos derechos. Por supuesto, dejando con menos derechos a las mayorías. Y así establecieron un sistema de salud para sectores medios, y otro, bastante más deficiente, para sectores populares.

Una educación pública con severas deficiencias y una educación privada más abierta a la calidad, la disciplina y la exigencia académica. Pensiones para el 20% de la población y rebusca de remesas, o morirse de olvido, para el resto de los salvadoreños. Un sistema de justicia sensible al dinero y al poder, pero incapaz de enfrentar la plaga de impunidad que afecta a tanta muerte de los pobres. Un sistema político que es al mismo tiempo fuente de enriquecimiento personal para muchos de sus protagonistas, mientras se regatea la inversión social en temas básicos de desarrollo.

Un régimen fiscal en el que los pobres y las clases medias aportan comparativamente más que los ricos y sus empresas juntos. Los gobiernos de los ricos han sido los que han dominado mayoritariamente la historia política de El Salvador y los resultados los tenemos a la vista. ¿Podrán los nuevos candidatos millonarios librarnos de esa historia de injusticia social? Por supuesto, todo es posible. Pero si de verdad no quieren prolongar el calvario salvadoreño, en vez de promesas y discursos deberían comenzar a buscar acuerdos interpartidarios para enfrentar los graves problemas que sufrimos, en vez de presentarse como salvadores individuales. Si vemos la historia de El Salvador tenemos que decir que los ricos, solos, no pueden cambiar las graves deficiencias nacionales, muchas de las cuales fueron creadas por ellos.

Y si vemos el presente, también hay que decir que la así llamada izquierda tampoco puede encontrar soluciones estructurales a nuestro sufriente país. Si eso es así, solo acuerdos de desarrollo social serios e interpartidarios pueden sacarnos de este estancamiento injusto.

Para creer en los ricos es en primer lugar necesario que estén dispuestos a dialogar con los demás sectores, y especialmente con quienes tienen mayor representación respecto a los derechos de los más pobres. Pero no basta solamente eso. En muchos aspectos tienen que cambiar de cultura. No pueden darse el lujo de explicarnos como normal que grandes sumas de dinero vayan a parar a los paraísos fiscales.

Un sistema bancario que está sistemáticamente catalogado como nido de corruptos, narcos y bandoleros no puede ser un destino decente para la plata de nuestros ricos como con tanta simpleza lo consideran algunos de nuestros amigos de la plutocracia. Si se trata de Alba Petróleos y sus cuentas en paraísos fiscales la noticia es crítica y sangrona, y está bien que así sea. Pero el trato es mucho más cordial, o simplemente silencioso e ignorado, cuando se trata de fondos de FUSADES, de donaciones de Taiwán, o de empresas “offshore” de los propios dueños de los periódicos de las noticias de verdad circulando por las Islas Vírgenes, las Bermudas y otros paraísos atiborrados de dineros ilícitos.

Para que creamos en los ricos y en sus posibles aportes al desarrollo de los salvadoreños deben dejarse de presumir de sus donaciones a los pobres y comenzar a pensar en estructuras sociales mucho más participativas, igualitarias y universales que las que tenemos. Deben asegurarnos que se recogerá más dinero del impuesto de la renta personal y empresarial que del impuesto que llamamos IVA. Necesitan decir públicamente que este país debe tener desarrollado y aplicado cuanto antes un impuesto al patrimonio y un impuesto predial.

No pueden obviar ni omitir acuerdos que lleven la educación de calidad a todos los salvadoreños al menos hasta el final del tiempo que ocupa el bachillerato. Y precisan también comenzar a pensar y comprometerse con el diseño de un sistema único de salud, abierto a todos los salvadoreños, con una calidad incluso superior a la del actual Seguro Social. Y esto que les decimos a los ricos no es un programa de izquierdas, porque ni siquiera la izquierda lo ha tratado de llevar a cabo hasta el momento. Es simplemente un programa indispensable de justicia y decencia que se merecen todos los salvadoreños, gobiernen los ricos, las derechas o las izquierdas.

Hasta ahora la herencia de las plutocracias que nos han gobernado durante tantos años no ha sido más que desorden, desigualdad y violencia. La izquierda no ha logrado poner orden en el desorden heredado. El acuerdo interpartidario serio y orientado a resolver los problemas reales de El Salvador es mucho más urgente que andar soñando con las soluciones nebulosas de una nueva plutocracia.

 

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  • Jose Antonio Torres Martinez

    Bueno hami como salvadoreño no me conviene un gobierno apollado por el pendejo Tojeira mareros como ha el le gustan yo apollo ha un gobierno sicial como siman o calleja el tojeira que se meta el dedo en el culo y se lo huele que se balla ha la mierda ha la puta España aquí no queremos ratas ya hay muchas y es mas debería de ser deportado ha España aquí no queremos ratas no se porque les dan cabida ha estas basuras de la aburrida España que ya es un hasco huacala

  • Alexis

    Cada día reconozco que estos Sacerdotes Jesuitas son indeseables en el país y nos causan mas daños que bien , este su escrito no es mas de lo mismo , seguir dividiendo el rico y el pobre , el empleado con el empleador, el terrorismo socialista del fmln con el progresista capitalista de ARENA que genera riquezas en el país , TRABAJO Y ESPERANZAS , ellos solo generan hambre , miseria luto y dolor. MALDITOS SACERDOTES ASESINOS.

  • Manuel Serpas

    Decir la verdad duele en este paísde hipócritas y vividores, ahora la tónica agarrar el toro por los cuernos porque los torero salieron mafiosos y haciéndole la competencia a lo ricos ya que todo lo mal habido lo enviaron a las oficinas ofshore que ahora mismo les pagan los intereses con los cuales sobreviven. El padre Tojeira como cualquier mortal sin importar nacionalidad, credo, cultura, era., tiene derecho a opinar sobre nuestros problemas los cuales no son exclusivos sino de todos: los ricos, los pobres, las derechas, las izquierdas, los migrantes, los mojados, de todos y les aseguro que esos que insultan con palabras leprosas y cochinas son estudiados y sus carreras las obtuvieron pagándoles a los profesores para que les pusieran buenas notas y al final les dieran un cartón solo para el que decir pero tienen una cabeza tan hueca que no piensan lo que escriben.

  • Jose Alvarenga

    Ciertamente da mucha, pero mucha tristeza leer el razonamiento de algunos Salvadoreños que de su interpretacion en la lectura ya dejan mucho que desear. En realidad que aqui hay brochazos fuertes, pero habia que decir algo para resaltar la ignorancia y la ofensa de sus entrañas. Lo que pretenden es hacer ver el trabajo por unas cuantas monedas…aunque la ley de libertad de expresion permite a todo ser humano, pero estos la confunden…. Padre Tojeira, si ud. por una de esas casualidades ve estos comentarios, solo ignore porque en definitiva la mayoria de nuestra sociedad esta con ud…..porque sabemos que con sus opiniones no ofende a nadie pero, como hombre intelectual sugiere, aconseja lo mejor para ES; muchos se lo agradecemos y que ojala las partes comprometidas siguieran estos consejos….Gracias.

  • pedro

    Cuando estos marxistas salen de su madriguera es por preocupacion de perder la vaquita que les da leche ( fmln = partido comunista), Los jesuitas utilizan al Pobre a comveniencia , que cambios para aminorar la pobresa hicieron Los jesuitas?, el fmln en dos periodos la aumento ( onu) , Recuerdo a estos bastardos 1980 cuando negaban que la guerrilla era marxista comunista, y tildaban de loco al que Los desnegaba.