Latest News

A 36 años de su asesinato siguen pidiendo justicia por 4 periodistas holandeses masacrados en El Salvador

En la cripta de monseñor Óscar Arnulfo Romero, en Catedral Metropolitana de San Salvador, se ofició este domingo una misa para recordar el 36 aniversario del asesinato de cuatro periodistas holandeses, ocurrido en marzo de 1982, en una zona rural del departamento de Chalatenango.

Se trata de Jacobus Andires Koster, Ter Laag Hans, Lodewijk Ghisper Jan Cornelis y Johannes Jan Williemsen, quienes cubrían la guerra civil para una cadena de televisión holandesa.

El padre jesuita José María Tojeria, ofició la misa y recordó que los periodistas “estaban trabajando por la búsqueda de la verdad en El Salvador y se arriesgaron y sufrieron la muerte, por eso es muy importante hacer justicia”.

El asesinato de los cuatro comunicadores se produjo varias horas después de que el escuadrón de la muerte auto denominado  “Maximiliano Hernández”, lanzó una amenaza de muerte contra 35 periodistas aunque los nombres de los holandeses no aparecían en esa lista.

El hecho ocurrió la mañana del 17 de marzo de 1982, en Santa Rita, Chalatenango, cuando los periodistas se dirigían a realizar un reportaje que en principio los reuniría con líderes de la entonces guerrilla salvadoreña, pero fueron emboscados por miembros del temido batallón del ejército “Atonal”.

En el informe de la Comisión de la Verdad, titulado “De la Locura a la Esperanza”, creada por Naciones Unidas tras el fin de la guerra civil en El Salvador, se estableció que los responsables de la masacre de los periodistas holandeses fueron el entonces comándate de la Cuarta Brigada de Infantería, coronel Mario Reyes Mena, (quien planificó el ataque), y el Sargento Mario Canizález Espinoza, quien ejecutó la orden junto a 25 soldados del ejército.

Como ocurrió con muchos inocentes, según la Comisión de la Verdad, el ejército hizo aparecer la masacre de los periodistas holandeses como un hecho propio de la guerra y aseguró que habían muerto en fuego cruzado. Pero el sitio nunca hubo enfrentamiento armado y la investigación determinó que los cuatro fueron asesinados a sangre fría, en una  especia de fusilamiento.

Este domingo, la misa se realizó en la cripta de monseñor Romero, porque igual que el Beato buscaba la verdad y la justicia en El Salvador, lo mismo hacían los periodistas holandeses y  es importante hacer justicia por la muerte de los periodistas, recordó durante el oficio religioso el padre Tojeira.

Días antes de su muerte, los periodistas trabajaron para la cadena de televisión holandesa un reportaje sobre la selección de fútbol de El Salvador que se preparaba para participar en el mundial de España 82.

En Holanda, las familias de los cuatro periodistas siguen pidiendo justicia para los asesinos de los cuatro comunicadores.

BOLETÍN DE NOTICIAS

No te pierdas ninguna noticia, suscríbete